En un operativo contra el narcotráfico, tres soldados fueron condenados por su participación en una operación liderada por la organización criminal de Felipe Santiago Acosta Riveros, alias Macho. La operación Yararius se realizó el 28 de junio de 2025 en un área cerca de un puerto clandestino en el río Paraná, donde se localizaban campamentos dedicados al cultivo y procesamiento de marihuana.
Durante el asalto, miembros del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI) fueron recibidos a tiros por los sospechosos, pero lograron dominar la situación rápidamente. En este enfrentamiento, tres supuestos narcotraficantes perdieron la vida, incluyendo a Guido Nicolás Coronel Vera, Junior Antonio Montanía Lezcano y Leonardo Brítez Guanez, quienes fueron identificados tras el tiroteo.
En el lugar del incidente, las autoridades encontraron una considerable cantidad de sustancias ilegales, incluyendo 887 kilos de marihuana prensada y 4 kilos de hachís. También se confiscó un arsenal que incluía fusiles, escopetas y municiones, así como uniformes militares. Tras la operación, la Policía Nacional detuvo a otros tres integrantes del grupo criminal.
Los tres soldados detenidos, Gustavo Damián Paredes, Juan Carlos Genes Rivas y Aníbal González Benítez, fueron imputados y, tras un juicio, condenados a 12 años de prisión. El Tribunal de Sentencia que impuso la pena también había juzgado a otros criminales notables de la región. Con su condena, se destaca la determinación de las autoridades para combatir el narcotráfico, que afecta la seguridad y la estabilidad en la zona de Canindeyú.
La operación Yararius se nombró así en honor al grupo táctico encargado de la misión, evidenciando el compromiso de las fuerzas de seguridad para desmantelar organizaciones criminales y reducir el tráfico de drogas en el país.
Con información de abc.com.py

