Sin avances en el misterio que rodea a Rosalía Cáceres Gómez, su familia continúa la búsqueda incesante después de seis años de su desaparición. El 25 de mayo de 2020, la mujer salió a caminar en Bohonal de Ibor, y desde entonces, no se ha tenido conocimiento de su paradero, generando desesperación entre sus seres queridos.
Para mantener viva la memoria de Rosalía, sus familiares, junto a muchos vecinos de este pequeño municipio, han recorrido el camino que se presume tomó antes de desaparecer. La marcha culminó en una concentración en la plaza mayor, donde exigieron que se reanuden las investigaciones con mayor atención y recursos.
Originaria de Madrid, Rosalía se había establecido en Bohonal de Ibor antes de la pandemia de COVID-19. A las 08:00 horas del día de su desaparición, mantuvo contacto telefónico con su familia, pero poco tiempo después, se perdió todo rastro de ella. Desde entonces, la Guardia Civil ha implementado un operativo de búsqueda que, a pesar de la participación de numerosas unidades y voluntarios, no ha tenido éxito.
A lo largo de estos años, se han realizado varias batidas en la zona, aunque las últimas acciones llevadas a cabo por autoridades y civiles siguen sin arrojar resultados. Equipos especializados, como los de drones y perros entrenados en la búsqueda de personas, han colaborado en estos esfuerzos, pero hasta ahora no han logrado encontrar pistas sobre el paradero de Rosalía.
La familia Cáceres ha experimentado una mezcla de emociones tras la reciente resolución del caso de Francisca Cadenas, lo que les proporcionó un atisbo de esperanza, al mismo tiempo que subraya su dolor por la falta de progresos en el caso de Rosalía. La sensación de abandono y desprotección crece con el tiempo, y han expresado la necesidad de que todos los casos de desapariciones reciban la misma atención pública e investigativa.
Con información de eldiario.es

