Ciudad de México, CDMX. - La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó que en la Cuarta Transformación no existen divisiones ni rompimientos, y dejó claro que esto no implica defender a personas que enfrentan la justicia, como es el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Durante su conferencia mañanera del 2 de septiembre, la mandataria contestó a preguntas sobre su declaración en el Segundo Informe de Gobierno, enfatizando que cualquier proceso judicial debe estar respaldado por pruebas.
Al ser cuestionada sobre si su postura significaba una defensa incondicional de quienes pudieran estar en problemas legales, Sheinbaum respondió tajantemente: “Cuando la Fiscalía hace investigaciones, encuentra pruebas suficientes y considera que hay un delito, corresponde a la Fiscalía solicitar una orden de aprehensión”.
La presidenta también señaló que hasta el momento no se han presentado evidencias concretas por parte de Estados Unidos en el caso de Rocha Moya. "Lo que ellos pidieron es detención urgente con fines de extradición, sin necesidad de presentar pruebas adicionales", indicó, aunque subrayó que "en México se requieren otro tipo de pruebas para declarar culpable a alguien".
Al mismo tiempo, Sheinbaum destacó las diferencias entre los sistemas penales de México y Estados Unidos, resaltando que la justicia mexicana exige documentación específica para iniciar procedimientos judiciales. “Cuando hay una orden de aprehensión, tiene que haber pruebas de acuerdo a nuestro sistema penal acusatorio”, agregó.
En su Segundo Informe de Gobierno, Sheinbaum enfatizó que la defensa del pueblo de México es la prioridad en su administración. "No hay rompimientos, solo estamos defendiendo la dignidad del pueblo", concluyó.
Con información de eluniversal.com.mx

