Monclova, Coahuila. - El proceso de subasta de Altos Hornos de México (AHMSA) y su filial Minera del Norte (Minosa) ha sufrido un nuevo retraso, luego de que el Juzgado Segundo de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles rechazara las bases propuestas para la venta. La jueza Ruth Haggi Huerta argumentó que las bases contravienen las condiciones previamente autorizadas y ha otorgado un plazo de 72 horas para que el síndico de la quiebra, Víctor Manuel Aguilera, presente una propuesta corregida.
Datos clave
- Empresa: Altos Hornos de México (AHMSA) y Minera del Norte (Minosa).
- Razón del retraso: Rechazo de las bases por el Juzgado Segundo de Distrito.
- Plazo: 72 horas para corregir las bases de la subasta.
- Valor de venta: Mil 326 millones de dólares, equivalente al 85 por ciento de los activos.
- Primer intento de subasta: Declarado desierto el 27 de febrero debido a incumplimientos.
Las bases rechazadas incluían procedimientos no autorizados, como la posible "venta forzada" de bienes pertenecientes a acreedores garantizados, así como la división de activos que deberían permanecer juntos para su venta. La jueza, además, subrayó que estas modificaciones alteran abiertamente lo previamente aprobado por el tribunal y trasladan decisiones que le corresponden exclusivamente al síndico.
¿Qué repercusiones tiene este nuevo retraso?
El nuevo estancamiento pone en riesgo el futuro de AHMSA y Minosa, generando una creciente incertidumbre para más de 13 mil trabajadores pendientes de recibir salarios y finiquitos. La jueza enfatizó que el retraso podría llevar a una mayor depreciación de los activos y agravar las condiciones económicas, laborales y sociales de las comunidades afectadas.
El juicio por la venta de estas empresas comenzó hace más de tres años, y el primer intento de subasta ya había fracasado en febrero, lo cual dejó claro que el futuro de estas compañías no solo depende del cumplimiento de los procedimientos legales, sino también de la capacidad del síndico para operar dentro de un marco de certezas y garantías para todos los involucrados.
Este notable desenlace añade más complicaciones a un proceso ya de por sí complicado, donde el tiempo es crucial para evitar una desvalorización significativa de las empresas.
Con información de vanguardia.com.mx

