Villahermosa, Tabasco. - La presidenta de México se reunió con medios locales para discutir la polémica en torno a las notificaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) a la gobernadora de Chihuahua. La mandataria rechazó afirmaciones de que estos requerimientos son producto de intereses políticos.
Durante el encuentro, se abordó específicamente la queja de la gobernadora chihuahuense, quien sugirió que las acciones de la FGR responden a una agenda política. La presidenta fue clara en su postura, defendiendo la independencia de la fiscalía en la ejecución de sus procedimientos y subrayando que estos no tienen un trasfondo partidista.
La presidenta enfatizó que las solicitudes de información a varios funcionarios, tanto de Chihuahua como de Sinaloa, son parte de un proceso administrativo y legal. Estas acciones se derivan del análisis y recopilación de pruebas realizadas por las autoridades en el marco de investigaciones en curso.
Desde el gobierno federal, se han desestimado las interpretaciones que sugieren que se trata de una persecución política, destacando que la FGR actúa dentro de sus atribuciones legales. Se reiteró que se seguirán comunicando los avances de estos procedimientos sin afectar la operatividad de los gobiernos estatales involucrados.
El gobierno aspira a que la comunicación clara y sostenida ayude a desvirtuar malentendidos sobre su labor y a garantizar que las investigaciones se realicen con transparencia y respeto hacia todos los involucrados, reafirmando su compromiso con la legalidad.
Con información de canal44.com

