El caso de la masacre en José León Suárez vuelve al centro de la atención pública, a setenta años de la tragedia que dejó a varias familias destrozadas. Este próximo juicio por lesa humanidad, que se llevará a cabo en el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de San Martín, busca dar reparación a las víctimas y sus seres queridos.
Berta Carranza, hija de Nicolás Carranza, uno de los fusilados en 1956, expresa su esperanza de justicia, sosteniendo un retrato de su padre. Este juicio no solo involucra a la familia Carranza, también a los seres queridos de otras víctimas como Francisco Garibotti y Carlos Alberto Lizaso. Juan Carlos Livraga, conocido como “el fusilado que vive”, aportará su testimonio, aunque lo hará desde California, Estados Unidos.
El inicio del juicio podría coincidir con el aniversario de la masacre, el 9 de junio. En ese día de 1956, Fernández Suárez, teniente coronel de la Policía bonaerense, detuvo a un grupo de hombres que presuntamente planeaban una rebelión. Estas detenciones acabaron trágicamente en un basural, donde varios hombres fueron ejecutados.
La historia olvidada de esta masacre nunca fue investigada profundamente por la justicia. Sin embargo, el camino hacia la verdad se empieza a forjar con este juicio, paralelo a otros casos emblemáticos en la historia argentina como el de la Masacre de Napalpí. En la intersección donde sucedieron los hechos, se han planeado homenajes para recordar a las víctimas y visibilizar la búsqueda de justicia.
Las familias afectadas han mantenido un fuerte lazo de solidaridad en su lucha. "No podíamos decir que los fusilaron", rememora Berta, destacando las restricciones que sufrieron en aquellas épocas de represión. A medida que la memoria colectiva busca restaurarse, estas audiencias se convierten en una oportunidad para honrar la historia.
Con información de eldiarioar.com

