Guadalajara, Jalisco. - Más de 50 personas fueron detenidas durante las protestas por el acceso al agua en la capital jalisciense este domingo, que convocó a miles de ciudadanos. Las manifestaciones, motivadas por el desabasto del vital líquido en las comunidades, fueron marcadas por la represión policial y el uso de la fuerza.
Familiares de los detenidos se reunieron afuera de la Fiscalía, donde improvised un campamento en espera de información sobre sus seres queridos. "Los derechos al debido proceso han sido violados desde el momento de las detenciones", señaló José Luis González, abogado defensor de derechos humanos. "Ya van 36 horas y no hemos podido acceder a verificar su salud ni su estado jurídico."
Los testimonios de los liberados revelan extensas abusos. Algunos, como una joven que salió en silla de ruedas con la nariz rota, han denunciado presiones para firmar desistimientos contra la policía. González manifestó que "la residencia del gobernador de Jalisco se convirtió en una casa de tortura", y los detenidos fueron llevados a ese lugar antes de ser trasladados a la Fiscalía.
Frente a la situación, el gobernador Pablo Lemus atribuyó la violencia a un "grupo de choque" y expresó su respaldo a su cuerpo policial. "Quiero expresar mi solidaridad con los elementos de la policía estatal que aguantaron el embate de estos grupos violentos", mencionó en un video. Sin embargo, los relatos de quienes participaron en la marcha contrastan con su versión.
Las familias temen que algunos de los detenidos sean acusados de delitos graves, como es el caso de David Isaac Álvarez Hernández, quien sigue recluido. La falta de información aumenta la angustia, mientras testimonios de la brutalidad policial continúan saliendo a la luz. Las autoridades se enfrentan a una creciente ola de indignación por los hechos de violencia y violaciones de derechos humanos durante las manifestaciones.
Con información de elpais.com

