Ciudad de México. - El Instituto Nacional Electoral (INE) entra en una etapa crítica a raíz de la renuncia de Claudia Arlett Espino, secretaria Ejecutiva, quien argumentó razones de salud y la carga de trabajo que implica el próximo Proceso Electoral 2026-2027. Su salida se produce en medio de desacuerdos internos sobre los cambios aprobados por el grupo cercano a la presidenta del Consejo General, Guadalupe Taddei.
Espino presentó su carta de renuncia este miércoles, señalando que la organización de una elección concurrente de cargos federales y locales le impide atender adecuadamente su vida personal y familiar. Guadalupe Taddei ha nombrado a Roberto Carlos Félix López como encargado de despacho de la Secretaría Ejecutiva, una designación que previamente había sido rechazada por la mayoría de los consejeros en 2023. Esta decisión se da tras la reforma de 2024 que otorga a Taddei más poder, permitiéndole hacer nombramientos sin la necesidad de consensos.
Los cambios recientes en el INE también han generado preocupaciones sobre la transparencia electoral. Consejeros como Martín Faz y Carla Humphrey se oponen a la reciente modificación de lineamientos operativos que consideran podrían comprometer la validez de la elección. Una de las reformas más polémicas es la eliminación del marcaje en las boletas, lo que dificultará la verificación de su origen.
Adicionalmente, se han relajado las condiciones para que los observadores y capacitadores electorales demuestren que no son servidores públicos, pasando de un cruce de datos estrictos a una mera carta de “buena voluntad”. Esto abre la puerta a potenciales irregularidades en el contexto electoral.
Alejandro Moreno, presidente nacional del PRI, ha advertido que estas decisiones podrían facilitar un fraude. La situación en el INE se encuentra en desarrollo, con la atención nacional puesta en la integridad del próximo proceso electoral.
Con información de eluniversal.com.mx

