Más de tres meses después de que se reportaran residuos de hidrocarburos en playas del Golfo de México, Greenpeace México ha intensificado sus acciones legales para investigar el derrame ocurrido a principios de febrero. La organización busca responsabilidad de las autoridades y de Pemex respecto al manejo del caso.
Greenpeace ha presentado denuncias ante la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos (ASEA) y la Unidad de Responsabilidades de Petróleos Mexicanos, exigiendo claridad sobre el origen del derrame y las acciones que se tomaron para abordar la emergencia.
El derrame ha generado daños significativos en más de mil 100 kilómetros de litoral, afectando ecosistemas vitales como manglares y arrecifes. Los expertos advierten que los efectos de esta contaminación podrían durar años, impactando gravemente la fauna y flora marina, así como las actividades económicas de pesca y turismo en la región.
Como parte de sus reclamos, Greenpeace pide que se lleven a cabo investigaciones exhaustivas sobre las omisiones en la respuesta institucional y que se garantice la recuperación de las zonas contaminadas. La organización también solicita transparencia en la información proporcionada a las comunidades afectadas sobre riesgos y medidas de limpieza.
Además, se busca evaluar la actuación de Pemex en la contingencia, ante problemas operativos reconocidos por la empresa. Esto incluye la distribución de equipos de protección y la respuesta desigual a las comunidades costeras, algunas de las cuales recibieron atención más tardía que otras.
Aparte de las sanciones administrativas, Greenpeace insta a fortalecer los sistemas de alerta temprana para emergencias ambientales en la industria petrolera, subrayando la importancia de respuestas rápidas y claras para minimizar el impacto en la población y el medio ambiente.
Con información de municipiospuebla.mx

