El Gobierno de Chile se encuentra reevaluando su plan penitenciario, que busca atender la sobrepoblación en cárceles. La administración de José Antonio Kast ha confirmado que no se priorizará la construcción de una nueva cárcel de máxima seguridad, a pesar de ser una promesa de campaña.
La estrategia se basará en el “Plan Maestro de Infraestructura Penitenciaria” de la anterior administración, que tiene como objetivo añadir alrededor de 20 mil nuevas plazas. Este enfoque busca atender de manera inmediata las necesidades del sistema carcelario y continuar con políticas públicas previas.
El Ministerio de Justicia ha destacado que aunque una cárcel de máxima seguridad podría considerarse en el futuro, actualmente existen opciones más eficaces, como construir módulos dentro de los recintos existentes. Esta decisión se enmarca dentro de un diagnóstico hecho por el Gobierno que busca aprovechar la experiencia en el desarrollo de infraestructura penitenciaria.
En semanas recientes, el Ministerio de Obras Públicas decidió ajustar su equipo técnico, lo que refleja un cambio en el enfoque de la implementación. Bajo la dirección de Loreto González, se están analizando prácticas internacionales para optimizar la construcción de instalaciones carcelarias.
El plan del Gobierno contempla la licitación de varios recintos penitenciarios en este año, prometiendo la incorporación de hasta siete mil nuevas plazas con una inversión estimada de 1.300 millones de dólares. Proyectos destacados incluyen la ampliación de Santiago 1 y nuevos establecimientos en Calama y otras localidades.
Con información de df.cl

