Ciudad de México. - La Fiscalía General de la República (FGR) ha acumulado decenas de cajas con restos humanos que sirven como evidencia en casos de desapariciones y fosas clandestinas. Desde hace cuatro años, estos restos se han almacenado de manera inadecuada en una bodega de la institución, según un extenso reportaje de Latinus.
Las imágenes publicadas evidencian la crisis forense en el país, donde la indolencia gubernamental se agudiza por la falta de recursos y protocolos de resguardo. En algunos casos, las cajas están apiladas de tal forma que parecen a punto de colapsar, lo que plantea serias preocupaciones sobre la conservación de posibles indicios de delito.
Luis de la Barreda Solórzano, defensor de derechos humanos, afirmó que la situación representa una falta de respeto a los fallecidos y sus familias. "La actitud de la Fiscalía transmite a los deudos un mensaje de indiferencia ante su sufrimiento y su deseo de saber a quién pertenecen los fragmentos recuperados", agregó.
Las víctimas de esta crisis, incluidas organizaciones como Madres Unidas por Nuestros Hijos y Colectivo Solecito de Veracruz, manifestaron su indignación al ver las condiciones en que se encuentran los restos de sus seres queridos. Rosa García recordó que en La Bartolina han recuperado miles de fragmentos óseos, pero solo han obtenido dos identificaciones positivas, lo que genera impotencia entre los familiares.
El Colectivo Solecito de Veracruz destacó la necesidad de que las autoridades actúen con profesionalismo, al tiempo que se expresa la urgencia de reconocer y abordar la crisis forense en México.
Con la acumulación de restos sin la atención necesaria y la constante lucha de los familiares por respuestas, se vislumbra un panorama desolador en la procuración de justicia del país.
Con información de yucatan.com.mx

