Las elecciones de 2027 en México se verán marcadas por la participación del crimen organizado, que se anticipa influirá en la elección de diputados federales, 17 gubernaturas, alcaldías y congresos locales. La injerencia del narcotráfico podría manifestarse en el financiamiento de candidatos y actos de violencia dirigidos a desalentar a quienes no se alineen a sus intereses.
Datos clave
- Elecciones en 2027: se celebrarán elecciones federales y locales en todo el país.
- Candidaturas: cientos de alcaldías y 17 gubernaturas estarán en juego.
- Injerencia: el crimen organizado ha intervenido en elecciones previas, como en el caso de Sinaloa en 2021.
- Grupos criminales: diferentes organizaciones criminales buscarán posicionar a sus candidatos en varios estados y municipios.
El crimen organizado ha mostrado interés en varios procesos electorales en el pasado, evidenciando su capacidad para minar la democracia. En 2021, se documentó una operación del Cártel de Sinaloa destinada a favorecer a Rubén Rocha Moya, quien fue apoyado mediante acciones delictivas que incluyeron intimidaciones a opositores. La presión pública tras acusaciones de Estados Unidos sobre la corrupción no garantiza que esta situación cambie para las elecciones de 2027, especialmente con grupos que desean mantener o conseguir el control político.
¿Cómo afecta la violencia a las elecciones?
La violencia del crimen organizado puede distorsionar la participación ciudadana, generando un clima de miedo entre los votantes y candidatos. En regiones donde los cárteles son más activos, las campañas se ven comprometidas por amenazas directas y el control territorial. Esto no solo impacta la seguridad de los candidatos, sino que también limita las opciones para los votantes al reducir la diversidad de propuestas disponibles.
Estrategias del crimen organizado
Los grupos delictivos probablemente implementarán estrategias paralelas en diversas regiones. En lugares como Michoacán, Guerrero y Sonora, se anticipa que diferentes organizaciones criminales apoyarán a candidatos afines a sus intereses, lo que generará un panorama electoral complejamente controlado. Con el apoyo económico y logístico que proporcionarán a sus candidatos, estos grupos criminales buscarán competir en las elecciones de manera más abierta.
Es crucial que la sociedad civil y las autoridades respondan ante la inminente injerencia del crimen organizado en los procesos electorales, priorizando mecanismos de transparencia y protección que aseguren la legitimidad de las elecciones.
Con información de vanguardia.com.mx

