Hondarribia, Guanajuato. - Babacar Welle fue asesinado el 28 de septiembre por la policía en un espacio público, un hecho que provocó protestas de diversos grupos ciudadanos. La Asamblea Antirracista de Donostia denunció la deshumanización de Welle, afirmando que intentarán presentar al fallecido como un peligroso “loco” que merecía disparos.
El contexto del asesinato de Welle resalta la criminalización del racismo, exacerbada por el estigma hacia la salud mental. El colectivo Zoroa, autogestionado por personas con sufrimiento psicológico, subrayó que el sufrimiento a menudo está relacionado con un sistema social racista y heteropatriarcal. Denunciaron la intersección entre la violencia policial y otras formas de violencia, invisibilizadas por la sociedad.
Los medios han reiterado que Welle tenía problemas de salud mental, un argumento que se utilizó previamente en el caso de Eneko Valdés, quien también fue víctima de la violencia policial durante una crisis. La falta de respuesta adecuada ante estas crisis, así como la tendencia a movilizar a la policía, agrava la situación.
La asociación Senalgi ha comenzado una colecta para repatriar el cuerpo de Welle a Senegal, financiar el funeral y brindar apoyo a su familia. Se convocará una manifestación en su memoria el 25 de octubre en Donostia, donde se espera una fuerte asistencia.
Con información de insurgente.org

