Chilpancingo, Guerrero. - A doce años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Aquilino Florencio Mejía, exalumno de la Escuela Normal Rural "Raúl Isidro Burgos", subrayó que las recientes detenciones y líneas de investigación aún no satisfacen la demanda central de las familias: conocer el paradero de los jóvenes. "Estamos buscando que nos digan la verdad; queremos la presentación con vida, o en su defecto, saber qué hicieron con ellos", afirmó.
Mejía, quien era estudiante al momento de los sucesos del 26 y 27 de septiembre de 2014, indicó en un comunicado que las nuevas detenciones solo tendrán sentido si permiten esclarecer el destino de sus compañeros. "Después de doce años no hemos tenido ni la verdad ni la justicia, ya que no se nos ha informado nada relevante", recalca.
El egresado de Psicología de la Ibero y estudiante de Maestría en Antropología Social, enfatizó la necesidad de que las autoridades especifiquen las líneas de búsqueda de los normalistas. Reconoce que los discursos que estigmatizaron a los normalistas los presentaron erróneamente como "vándalos" y “delincuentes”. "La realidad es que eran estudiantes", sostuvo.
Además, busca generar conciencia sobre el impacto de la desaparición en las comunidades. Afirmó que la lucha por la verdad y la justicia no solo concierne a los 43, sino también a todas las familias que enfrentan desapariciones en el país. "No vamos a permitir que se olviden los compañeros", agregó.
Aquilino también se adentra en su investigación, la cual explora la historia de la represión en México y sus consecuencias. "El impacto psicosocial en los familiares y sobrevivientes es profundo. La colectividad es fundamental para evitar nuevas desapariciones", concluyó.
Con información de eluniversal.com.mx

