San Miguel Amatitlán, Oaxaca. - La creciente ola de violencia en el estado se ha evidenciado nuevamente tras el asesinato de Joel Ángel Bravo Martínez, presidente municipal, quien fue atacado a tiros en su domicilio. Su muerte ha generado un fuerte rechazo entre los legisladores federales, quienes exigen justicia y un compromiso firme contra el crimen.
Desde la Cámara de Diputados, las condenas por este crimen se han intensificado. Kenia López, diputada y presidenta de la Mesa Directiva, criticó la impunidad que rodea a los delincuentes. Hizo un llamado a la autoridad para que asuma su deber de garantizar la seguridad de todos los ciudadanos, resaltando que casos como el de Bravo no son aislados.
En sus declaraciones, Kenia López expresó: "La violencia no puede ser la norma en México. Lamentamos profundamente lo sucedido y advertimos que el Estado no está cumpliendo su función de proteger a sus ciudadanos. El alcalde expresó temores sobre su seguridad y no recibió la protección necesaria".
Por su parte, Rubén Moreira, coordinador del grupo parlamentario del PRI, agregó que en Oaxaca la situación de seguridad es crítica. Afirmó que "el crimen manda" y que el gobernador Salomón Jara debe asumir la responsabilidad de actuar y llevar a cabo acciones efectivas contra la delincuencia. Sin su intervención, dijo, los crímenes continuarán quedando en el olvido.
Las exigencias de justicia son cada vez más urgentes, no solo para el caso de Joel Ángel Bravo, sino para todos los ciudadanos que enfrentan esta alarmante situación. La esperanza radica en que la autoridad actúe con determinación para restablecer la paz y seguridad en el estado de Oaxaca.
Con información de mvsnoticias.com

