Ithaca, Nueva York. - Estudiantes de la Universidad de Cornell manifestaron su inquietud frente a la inacción de la institución tras el caso de violación que afectó a una compañera hace dos años. Sobre el incidente, que involucró a siete agresores durante una fiesta, varios alumnos demandan cambios en la gestión de los casos de agresión sexual.
En el campus, un ambiente de desasosiego permea entre aquellos que son conscientes del caso, el cual ha levantado críticas por la aparente falta de respuesta por parte de las autoridades. Una estudiante de Ciencias de la Computación, que asiste a clases con uno de los supuestos agresores, expresó su creciente inseguridad: “Cuando supe que era él, me estremecí. Ahora me siento mucho más insegura”.
Aunque algunos estudiantes se sintieron cómodos al compartir sus experiencias, los demás prefieren mantener el anonimato debido a la sensibilidad del tema. La mayoría coincide en que la falta de acción de la universidad es alarmante. “Nadie ha hecho justicia. Algunos de los que participaron en esos actos horribles siguen en clase”, declaró otra alumna.
Alice, de 23 años, en un máster de Ciencias Computacionales, comentó que el escaso seguimiento por parte de la institución es decepcionante. “Cornell fue incapaz de denunciar a los agresores ante las autoridades”, mencionó. No obstante, no todos los estudiantes critican por igual. Roman Viksich, alumno de Economía, se mostró reticente a emitir juicios y aseguró que la reputación de la universidad no debe verse afectada por un incidente aislado.
El caso ha reavivado el debate sobre la cultura de fraternidades en el campus, así como la respuesta institucional ante denuncias de violación. Previo a este incidente, el puente entre estudiantes y autoridades había sido considerado débil, lo que ha generado un llamado global a reevaluar el manejo de estos casos en las universidades de Estados Unidos.
Con información de elpais.com

