El abogado de David Sánchez, quien es hermano del presidente del Gobierno, ha tomado la palabra en el juicio que investiga su presunta contratación irregular en la Diputación de Badajoz, en 2017. Durante su intervención, solicitó la absolución de su cliente al argumentar que las acusaciones se basan en recortes de prensa que carecen de sustento legal.
Cortés expresó que es crucial centrarse en lo que une a las partes involucradas y enfatizó que el tribunal debe actuar conforme a la ley. Además, calificó de mediáticas las acusaciones que rodean el caso, sugiriendo que son meras “conjeturas” sin respaldo en hechos comprobables.
Durante su exposición, el abogado cuestionó el fundamento de las acusaciones de tráfico de influencias, argumentando que no se ha identificado a ninguna persona influyente ni se han especificado actos concretos de influencia. En este contexto, subrayó que ser hermano del presidente no puede usarse como indicio de actividad delictiva.
Cortés revisó los indicios presentados en el juicio, refutando su relevancia y sugiriendo que tienen explicaciones razonables. Por ejemplo, mencionó que bromas informales no deberían ser considerados pruebas incriminatorias y defendió que el proceso de selección que llevó a su cliente a la Diputación fue legítimo y transparente.
Finalmente, el abogado afirmó que las evidencias presentadas por la acusación no demuestran la existencia de prevaricación o cualquier delito asociado. Concluyó su alegato instando al tribunal a emitir un fallo que considere únicamente las pruebas del juicio, sin dejarse influir por el contexto mediático.
Con información de elperiodicoextremadura.com

