Ciudad de México, CDMX. - Especialistas advierten que los juegos tradicionales como el trompo y la pirinola están perdiendo terreno entre los niños mexicanos, cada vez más atraídos por la tecnología. La tendencia es evidente, con un menor interés en actividades al aire libre, impactadas por la proliferación de dispositivos como teléfonos celulares y videojuegos.
Según el profesor Manuel Flores, los estímulos inmediatos que ofrecen estos dispositivos reducen la interacción social y el juego en espacios abiertos. La transformación de las calles y plazas, que antes servían como escenarios para jugar, y la disminución en la fabricación de juguetes de madera agravan la situación.
Flores señala que pocos niños reconocen juegos como el runrún o la pirinola, y que muchos apenas saben cómo fabricar un volantín. Aunque este último juego mantiene una mayor visibilidad, muchos aún ignoran cómo utilizarlo correctamente.
Frente a esta problemática, algunas escuelas han tomado la iniciativa de enseñar juegos tradicionales a través de jornadas especiales, aunque el interés tiende a ser temporal, intensificándose en el mes de septiembre durante las celebraciones patrias y disminuyendo en los meses siguientes.
Para revertir esta tendencia, es fundamental que familias, comunidades y escuelas se involucren en la recuperación de estos juegos, fomentando su enseñanza y creando espacios adecuados para su práctica. La pérdida de estas tradiciones implica también dejar atrás un patrimonio cultural que promueve la creatividad y la socialización entre los niños.
Con información de diarioeldia.cl

