Madrid, España. - Joan Trian Riu, consejero de RIU Hotels & Resorts, señaló que el turismo de borrachera es un problema que afecta la calidad de vida de los residentes en destinos turísticos, como las Islas Baleares. Durante una reciente entrevista, Trian destacó que, aunque el turismo contribuye significativamente a la economía española, la gestión de altos flujos de visitantes debe ser prioritaria.
El turismo en España aportó el 12.6% del PIB en 2024 y respaldó cerca de 2.8 millones de empleos. Sin embargo, el crecimiento sostenido del turismo no debe depender únicamente de la cantidad de visitantes, sino de cómo se gestionan estos flujos y sus impactos en la infraestructura local. "Un crecimiento de turistas basado solo en el volumen no es infinito ni deseable", afirmó Trian.
El consejero sostuvo que la presión sobre las infraestructuras y el aumento en el costo de vida son las causas principales del descontento en las comunidades locales. Las provincias de Alicante, Málaga y Madrid, entre otras, han desarrollado infraestructuras que permiten manejar gran afluencia de turistas. No obstante, el residente en estos lugares está enfrentando problemas como el encarecimiento de la vivienda.
Trian se refirió a las normativas contra el turismo de excesos, como el Decreto de Baleares, que busca combatir prácticas nocivas como el consumo descontrolado de alcohol y que exige sanciones severas para quienes incurren en comportamientos incívicos. "Atajar el alquiler vacacional ilegal es prioritario e irrenunciable", enfatizó, subrayando que esta situación agrava la falta de vivienda para los residentes.
El desarrollo turístico debe implicar una mejora en la calidad de vida de los residentes, beneficiando indirectamente la experiencia de los turistas. El dilema radica en cómo equilibrar el crecimiento del sector con la calidad de vida para quienes viven en los destinos turísticos.
Con información de elconfidencial.com

