Una inversión de mil 298 millones de pesos se destinará al Centro Integral de Saneamiento y Economía Circular en Cancún, enfocado en el tratamiento de aguas residuales y la gestión del sargazo. Este proyecto busca mitigar riesgos ambientales, proteger la salud pública y revitalizar la economía local a través de la recuperación de energía y la producción de insumos sostenibles.
Datos clave
- Quién: Gobierno del Estado de Quintana Roo y DCT Operadora.
- Qué: Proyecto de saneamiento y tratamiento de sargazo.
- Dónde: Cancún, Quintana Roo.
- Cuánto: 1,298 millones de pesos.
- Cuándo: En desarrollo, con un estudio de valorización ya realizado.
El Centro Integral incluirá tecnología avanzada, con tres plantas para el tratamiento de aguas residuales, y contará con sistemas de biodigestión que convertirán materia orgánica en biometano. Este enfoque integral garantiza un manejo sostenible de los recursos al transformar el residuo marino en un producto económicamente valioso, contribuyendo así al bienestar de las comunidades locales que dependen del turismo sustentable.
¿Cuál es el impacto ambiental del sargazo?
El sargazo ha representado un desafío significativo para el ecosistema del Caribe mexicano, donde se ha acumulado en grandes cantidades. En 2025, se registraron casi 97 mil toneladas de sargazo en las costas de Quintana Roo, la cifra más alta en siete años. A través de la inversión en este nuevo centro, se espera que se reduzcan los efectos negativos del sargazo al ofrecer soluciones efectivas para su manejo y aprovechamiento.
¿Cómo beneficiará a la economía local?
La iniciativa no solo aborda cuestiones ambientales, sino que también promueve oportunidades económicas al crear un ciclo sostenible de recolección y transformación de sargazo. Al generar biocombustibles y otros insumos a partir de este residuo, se apoyará a las comunidades locales, aumentando así su resistencia económica y su conexión con el sector turístico.
El proyecto ha recibido el aval de viabilidad por parte de la Secretaría de Finanzas y Planeación y avanza hacia la caracterización técnica y ambiental, preparando el camino para su implementación definitiva. Esto permitirá una atención directa y planificada al problema del sargazo, convirtiendo un desafío ambiental en una oportunidad económica.
Con información de sipse.com

