Ciudad de México, CDMX. - El aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en productos perjudiciales para la salud está repercutiendo en el consumo de los mexicanos. Propuestas recientes ante la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados sugieren continuar estas actualizaciones, que afectan principalmente a bebidas alcohólicas y alimentos con alto contenido de sodio.
Los primeros datos revelan que el gravamen ha alterado el comportamiento de compra de los consumidores. Sin embargo, en lugar de reducir el consumo de artículos como cigarros y refrescos, los compradores optan por presentaciones más pequeñas o marcas más económicas. Isabel Contreras, propietaria de un comercio en la colonia San Simón Tolnáhuac, afirma que las personas "no han dejado de fumar porque es más caro, pero cambian a las marcas más baratas".
El impacto sobre los pequeños comercios ha sido significativo. Según la Alianza Nacional de los Pequeños Comerciantes (ANPEC), las ventas en estas tiendas han caído entre 15% y 20%. Por su parte, Gerardo Cleto López Becerra, presidente del Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño, advierte que el aumento del IEPS también fomenta el contrabando de cigarrillos, que resultan mucho más económicos que los productos nacionales.
Los consumidores también están adaptando sus hábitos al adquirir refrescos. Están optando por botellas de 200 mililitros o presentaciones familiares que les permitan ajustar su gasto. “La gente no está consumiendo menos refresco, esto es una falacia”, señala López Becerra, destacando que en las zonas populares, el refresco sigue siendo la bebida preferida ante escasez de agua potable.
Ante esta situación, se prevé que el gobierno continúe con el ajuste en los impuestos, aunque el verdadero efecto sobre el consumo y las ventas sigue siendo un tema de debate y preocupación para los pequeños comerciantes.
Con información de expansion.mx

