La administración de Donald Trump ha desatado una controversia al anunciar que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) planea invertir hasta 20 millones de dólares en guantes que pueden emitir descargas eléctricas para uso de sus agentes. Este anuncio se hizo oficial en un aviso del Departamento de Seguridad Nacional, que indica la intención de comprar el “CTG-5 G.L.O.V.E.” para operaciones de aplicación de la ley.
Datos clave
- Quién: Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
- Qué: Compra de guantes que emiten descargas eléctricas.
- Cuánto: Hasta 20 millones de dólares para su adquisición.
- Cuándo: Compra podría completarse a finales de marzo.
- Dónde: Operaciones del ICE en Estados Unidos.
El ministerio define estos guantes como “dispositivos conductivos de distracción y desescalada”, pero expertos legales advierten que su utilización podría exacerbar situaciones violentas. En el pasado, muchas interacciones con los agentes de ICE han resultado en incidentes trágicos, incluidos muertes y lesiones graves. La experta en Derecho Migratorio de la Universidad de Cornell, Jaclyn Kelley-Widmer, enfatiza que el uso de estos guantes podría representar un riesgo mayor para los inmigrantes.
¿Qué significa para la comunidad inmigrante?
El uso de esta tecnología por parte de ICE ha despertado graves preocupaciones entre defensores de los derechos humanos. Kelly-Widmer señala que esta herramienta podría permitir a los agentes usar la fuerza de manera encubierta, intensificando las tensiones en encuentros con comunidades migrantes. Además, hay cuestionamientos sobre el uso de fuerza por parte de un organismo que generalmente actúa en el ámbito civil.
Además, la necesidad de procedimientos menos violentos en el manejo de la inmigración es fundamental. Según la experta, se deberían buscar alternativas que favorezcan la desescalada pacífica de situaciones tensas, en lugar de recurrir a métodos que pueden resultar peligrosos para la comunidad afectada.
¿Por qué genera preocupación?
La introducción de guantes eléctricos provocó un debate intenso sobre la ética y la responsabilidad en el ejercicio de la fuerza por parte de los agentes del ICE. Aunque el objetivo declarado es disminuir el riesgo de lesiones graves, expertos advierten que podría abrir la puerta a un uso irresponsable y potencialmente dañino de estas herramientas. Este tipo de medidas se da en un contexto donde ya se han reportado múltiples incidentes de uso excesivo de fuerza, lo que ha llevado a cuestionar la capacitación de los agentes.
El ICE ha reconocido que evalúa constantemente las necesidades de sus agentes, asegurando que cuenten con el equipo apropiado. Sin embargo, la falta de claridad sobre cómo se implementará esta tecnología en las operaciones de control migratorio genera preocupación y exige una supervisión más rigurosa.
La discusión sobre el uso de estos guantes continúa y se espera una respuesta oficial del ICE sobre su implementación. En la comunidad migrante, el miedo y la incertidumbre marcan el panorama actual, mientras se demandan medidas que prioricen la seguridad y los derechos humanos.
Con información de clarin.com

