Pachuca, Hidalgo. - Al menos 15 migrantes hidalguenses han sido deportados de Estados Unidos y enviados a entidades del sureste mexicano como Chiapas, Tabasco y Quintana Roo, complicando su regreso a sus comunidades de origen. Manuel Aranda, titular de Atención al Migrante en Hidalgo, destacó que este movimiento afecta la capacidad de los deportados para regresar a casa y apela al apoyo de las autoridades.
Los reportes indican que los retornados a México, en su mayoría provenientes de Hidalgo, son trasladados a lugares distintos de su lugar de origen, lo que genera dificultades en su repatriación. Hasta 15 casos han sido documentados de personas que, al llegar a territorio nacional, requieren asistencia para verificar su identidad, ya que a menudo cruzan la frontera sin dinero ni documentos de identificación.
Esta situación impacta negativamente en su capacidad para regresar a Hidalgo, ya que deben solicitar una constancia de repatriación donde constan su clave única de registro de población (CURP) y fotografías, documento esencial para adquirir boletos de viaje, ya sea por tierra o aire. Al no contar con recursos propios ni pertenencias debido a las condiciones de su deportación, se han activado protocolos de apoyo que ofrecen asistencia económica de 2 mil pesos y facilitan el transporte desde los puntos de recepción a sus comunidades.
El funcionario enfatizó que el Gobierno del Estado da seguimiento a cada caso para conocer las condiciones en las que regresan los deportados y brindarles la orientación necesaria. Hasta ahora, no se ha informado sobre hidalguenses que hayan sido llevados a otros países durante este proceso de deportación. Las recientes políticas migratorias han indicado que la mayoría de los deportados son personas que han residido en Estados Unidos por varios años, agravando la descomposición familiar ante la separación de sus seres queridos.
Con información de eluniversal.com.mx

