Ciudad de México, CDMX. - Cuando uno de los hermanos herederos de una casa se niega a venderla, la situación puede complicarse, pero no es un impedimento para que los demás copropietarios busquen soluciones legales. Según el Código Civil de la capital, no existe obligación para que un copropietario continúe en la indivisión de un inmueble.
Si la propiedad no se puede dividir de forma equitativa entre los hermanos y no hay consenso para que uno se quede con la casa, es posible iniciar un proceso para la venta del bien y repartir el monto obteniendo una compensación conforme a su participación en la propiedad.
Otra opción es que uno de los herederos adquiera la totalidad del inmueble comprando las participaciones de los otros. Determinar el precio de las participaciones es fundamental, por lo que se sugiere realizar un avalúo del inmueble. Por ejemplo, si una casa tiene un valor de cuatro millones de pesos y cuatro hermanos tienen participaciones iguales, cada uno tendría derecho a un millón de pesos.
El Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares establece que es necesario realizar un inventario y avalúo de los bienes en el procedimiento sucesorio antes de la adjudicación. Así, los hermanos contarían con un marco legal claro para negociar el futuro de la propiedad y evitar complicaciones adicionales.
A medida que las situaciones de copropiedad se vuelven más comunes, es esencial que los herederos conozcan sus derechos y las opciones que tienen a su disposición para evitar enfrentamientos prolongados.
Con información de expansion.mx

