Buenos Aires, Argentina. - El Gobierno argentino ha planificado un extenso operativo de seguridad para la inminente visita del Papa León XIV, programada para el 10 de noviembre. Se estima que participarán alrededor de 13,000 efectivos en la custodia de los eventos, un despliegue mayor al realizado para otras cumbres internacionales.
El operativo de seguridad involucrará a diversas fuerzas, incluidos la Policía Federal Argentina, la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval, quienes coordinarán esfuerzos en varios puntos de la ciudad. Se espera que el Papa lleve a cabo un recorrido en el papamóvil, ante una multitud que podría reunir a más personas que la capacidad de 15 estadios Mario Alberto Kempes.
“Todas las especificaciones las plantea la Santa Sede”, señalaron funcionarios del Ejecutivo respecto a las exigencias de seguridad planteadas por el Vaticano. Esto incluye vigilancia personal a cargo de la Guardia Suiza y la Gendarmería Vaticana, así como restricciones en el tránsito y la implementación de vallas en las áreas cercanas a los eventos.
La llegada del Papa también genera expectativas en el sector turístico, con peregrinos previstos de varios países. Para el control de acceso a los eventos, se habilitarán áreas específicas con varias horas de anticipación y se implementarán medidas de seguridad en varias capas. Aproximadamente 25,000 voluntarios se han registrado, a quienes se les solicitará un certificado de antecedentes penales.
La organización de esta visita tiene un trasfondo económico significativo, ya que podría costar cerca de 30 millones de dólares. La Iglesia ha iniciado gestiones para recaudar fondos y cubrir los gastos asociados, de los cuales un tercio corresponderá a la Conferencia Episcopal, que hasta ahora ha recaudado 650 millones de pesos.
León XIV llegará a Argentina en su primera visita al país desde 1987, un evento que ha generado gran interés y un mismo nivel de preocupación por la logística necesaria para su desarrollo.
Con información de minutouno.com

