Ciudad Juárez, Chihuahua. - La reciente designación de nuevos personajes al frente de la Fiscalía General del Estado (FGE) y de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE) ha suscitado controversia en el ámbito político. El coordinador estatal de la Cuarta Transformación en Chihuahua, Cruz Pérez Cuéllar, comentó que estos cambios parecen ser parte de un intento de la gobernadora María Eugenia Campos Galván por establecer una protección política antes de terminar su mandato.
Pérez Cuéllar se refirió de manera crítica a la llegada de Gilberto Loya Chávez como encargado del despacho de la FGE y a Luis Ángel Aguirre Rodríguez en la SSPE. “Está buscando María Eugenia Campos Galván conseguir una protección política antes de entregar el gobierno. El que nada debe, nada teme, entonces no hay por qué tener tanta prisa por designar un fiscal que en su momento fungía como su empleado”, expresó durante un posicionamiento público.
Los nombramientos han reavivado el debate sobre la relación entre los poderes estatales y la procuración de justicia en Chihuahua, en un contexto donde la confianza en las instituciones se encuentra en entredicho. Observadores locales han señalado que la rapidez en estos cambios podría estar motivada por temores relacionados con investigaciones y futuras responsabilidades.
A medida que su administración se aproxima a su fin, los próximos días serán cruciales para observar cómo se desarrollan estos cambios y qué implicaciones tendrán en la seguridad y el estado de derecho en la entidad. La incertidumbre persiste sobre si estos movimientos garantizarán la integridad de las instituciones de justicia.
Con información de canal44.com

