Ciudad de México, CDMX. - Gas Bienestar, la empresa de distribución de gas licuado de petróleo, opera actualmente con un promedio de menos de 10 mil cilindros diarios, lejos de la meta inicial de 19 mil. La compañía, que planteó ser un referente a nivel nacional, concentra su actividad en la capital, donde representa solo el 5 por ciento de las unidades de reparto locales y 1.9 por ciento a nivel nacional, según datos de la Comisión Nacional de Energía.
A pesar de contar con 43 camiones en Iztapalapa para atender aproximadamente a 500 mil familias, su alcance se limita a solo nueve demarcaciones adicionales con alrededor de 200 unidades, cubriendo un total de un millón de hogares. La empresa enfrenta también retos en infraestructura, pues no ha logrado construir la planta de distribución proyectada en la carretera Jorobas-Tula, en Hidalgo, y actualmente depende de las terminales de Pemex para abastecerse, careciendo de autotanques para el transporte del combustible.
En su primer año de operaciones, Gas Bienestar reportó una pérdida contable de 282 millones 452 mil pesos y gastos por mil 298 millones, según el reporte de Pemex en 2023. Para el próximo año, la petrolera asignó 300 millones de pesos a la empresa; sin embargo, a partir de esta asignación, el Gobierno ha reservado su información financiera.
El estatus actual de Gas Bienestar refleja una situación complicada, marcada por un rendimiento por debajo de lo esperado y una necesidad urgente de fortalecer su infraestructura y operatividad.
Con información de reforma.com

