Ciudad de México, CDMX. - Durante julio de 2026, las remesas enviadas a México alcanzaron los 5,570 millones de dólares, lo que representa un incremento del 3% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este es el tercer mes consecutivo en el que las remesas superan los 5,000 millones de dólares, y cada envío tuvo un promedio histórico de 426 dólares, la cifra más alta desde 1995.
A pesar de este crecimiento en términos de dólares, las remesas experimentaron una caída real de 6.6% al expresarse en pesos mexicanos. Especialistas apuntan que esto se debe a la apreciación del peso frente al dólar, lo que ha llevado a las familias receptoras a enfrentar 14 meses consecutivos de disminución en su poder adquisitivo local.
En el ámbito laboral, el empleo de la población hispana en Estados Unidos mostró un avance positivo en julio, sosteniéndose como un motor clave del crecimiento laboral desde 2022. Sin embargo, se advierte sobre desafíos significativos, como el envejecimiento de los migrantes mexicanos en ese país y las potenciales repercusiones de políticas migratorias más estrictas.
El Banco de México detalló que estas remesas provinieron de más de 13 millones de transacciones, aunque se reflejó una ligera disminución en el número de envíos en comparación con el año anterior. La mayor parte de la población mexicana emigrante se localiza en estados como California y Texas, que albergan más de la mitad de esta comunidad.
Con respecto a la situación actual, se espera que las remesas continúen siendo un factor fundamental en la economía de muchas familias mexicanas, aunque la presión sobre su poder adquisitivo persiste.
Con información de eleconomista.com.mx

