Ciudad de México, CDMX. - La semana del 2 al 6 de noviembre fue especialmente volátil para el peso mexicano, que logró cerrar en 18.70 unidades por dólar después de caer a 18.95 el 5 de noviembre, marcando un alivio tras ocho semanas de constantes pérdidas. La incertidumbre provocada por las elecciones intermedias en Estados Unidos perturbó a los mercados internacionales, llevando a una fuerte demanda de dólares.
El martes 3 de noviembre, cuando votaban los estadounidenses, el tipo de cambio alcanzó las 18.83 unidades por billete verde. Este hecho colocó al peso entre las divisas emergentes más afectadas durante la jornada electoral, acentuando el nerviosismo en los inversionistas.
Poco después, el 5 de noviembre, el Banco de México (Banxico) anunció un recorte sorpresivo de su tasa de interés de referencia en 25 puntos base, dejándola en 6.25%. Esto motivó un aumento en el tipo de cambio, debido a la menor atractividad de invertir en pesos en comparación con el dólar, lo que llevó al precio de la moneda estadounidense a un nivel no visto desde agosto de 2025.
El cambio de rumbo se dio el viernes, cuando un sólido reporte de empleo en Estados Unidos, que mostró la creación de 165,000 nuevos puestos en octubre, mejoró las perspectivas económicas y generó confianza entre los inversionistas. La tasa de desempleo se redujo al 4.1%, lo cual benefició las exportaciones mexicanas y detuvo la caída del peso.
Con una ganancia semanal del 0.35%, el cierre del peso se presenta como un respiro para quienes operan en dólares. Los analistas ahora están atentos a las decisiones futuras de la Reserva Federal, que influirán en el comportamiento del peso en lo que queda del año.
Con información de informador.mx

