Ciudad de México, CDMX. - El peso mexicano se depreció 0.44% y cotizó en 18.51 unidades por dólar, convirtiéndose en la segunda moneda emergente con mayores caídas. Este movimiento se presenta en un contexto de menor interés por activos de riesgo, aun cuando el índice dólar registró una ligera baja de 0.09%.
La moneda local acumula una depreciación total del 7.26% en comparación con el mes anterior. En medio de esta situación, el precio del crudo Brent se incrementó 1.47%, alcanzando los 111.16 dólares por barril, mientras que el WTI subió 5.63%, situándose en 109.50 dólares. Estos aumentos son impulsados por la inestabilidad en el suministro energético, especialmente en Medio Oriente.
Thadeu Dos Santos, director regional de Infinox para Latinoamérica, alertó que el aumento en los precios del petróleo incrementa los riesgos inflacionarios. Esto, a su vez, refuerza las expectativas de que se mantenga una política monetaria restrictiva. Las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial han impulsado también la demanda de bonos del Tesoro estadounidense, con el rendimiento del referido instrumento a 10 años bajando a 5.11%.
El nerviosismo en los mercados se vio acentuado por el fracaso bursátil de la empresa surcoreana Elice, que cayó un 33% en su debut. Esto ha reavivado las inquietudes sobre los costos de las nuevas tecnologías y el retorno de las inversiones realizadas en este rubro.
A pesar de este escenario adverso, las bolsas en Nueva York experimentaron un repunte este martes, con el índice Nasdaq Composite alcanzando 26,591.71 puntos. En México, el S&P/BMV IPC ascendió a 69,449.53 puntos, reflejando una recuperación aproximada de 0.64% en comparación con la jornada anterior. Sin embargo, la sostenibilidad de esta tendencia dependerá de los resultados corporativos del tercer trimestre, que serán anunciados en las próximas semanas.
Con información de expansion.mx

