Emigrar a Estados Unidos de manera legal representa un desafío económico significativo. Generalmente, quienes buscan esta oportunidad deben contar con al menos 5,000 dólares para cubrir los gastos básicos del proceso. Esto incluye trámites migratorios, exámenes médicos y otros costos asociados.
Las vías migratorias son diversas, siendo la petición familiar una de las más utilizadas. Este procedimiento requiere llenar el formulario I-130, cuyo costo es de 675 dólares. Además, se debe considerar el pago por la visa de inmigrante, que asciende a 325 dólares, y otros aranceles del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), que totalizan aproximadamente 220 dólares. En conjunto, estos gastos iniciales suman cerca de 1,220 dólares, equivalentes a unos 4.8 millones de pesos colombianos.
Además de las tarifas por los trámites, es esencial contemplar los gastos de viaje y recursos para el alojamiento y el sustento una vez en territorio estadounidense. El Departamento de Estado subraya que la Tarifa de Inmigrante debe ser pagada justo antes o después de recibir la visa, ya que es un requisito para obtener la tarjeta de residente permanente.
Otra opción es obtener una visa a través de una oferta laboral, donde el empleador estadounidense debe gestionar el proceso mediante el formulario I-140. Este también implica gastos de 715 dólares, seguidos de 325 dólares por la visa y 220 dólares por la tarifa de inmigrante. Las empresas que buscan agilizar el proceso pueden optar por el servicio de procesamiento prioritario, que cuesta 2,965 dólares.
Finalmente, la visa EB-5 se destaca como la alternativa más costosa, requiriendo una inversión mínima de 800,000 dólares. Aparte de esta cantidad, el solicitante debe cubrir todos los gastos relacionados con la migración y el formulario I-526E, que cuesta 3,675 dólares.
Con información de lafm.com.co

