Frisco, Texas. - La familia mariachi de Luis Martínez fue liberada el 9 de marzo tras casi dos semanas de detención por parte de ICE. Martínez, junto a su esposa y sus tres hijos, fue arrestado el 25 de febrero en el estado de Texas, donde fueron trasladados al Centro Residencial Familiar de Dilley. El mayor de sus hijos, Antonio Gámez Cuéllar, de 18 años, fue separado y enviado a un centro de detención diferente.
Luis Martínez relató que la separación fue "un martirio y calvario", pues los padres no sabían el paradero de Antonio durante días. La instalación en Dilley ha sido criticada por sus condiciones inhumanas. Aunque se permite convivir a las familias durante parte del día, la rutina diaria estaba marcada por la separación y la incertidumbre constante.
La liberación de la familia fue resultado de un movimiento de apoyo por parte de legisladores y la comunidad de mariachi en Texas. El grupo de mariachis de Frisco organizó protestas para exigir la libertad de la familia, que llegó tras recibir apoyo bipartidista. Desde su liberación, deben cumplir con registros obligatorios y utilizan grilletes electrónicos, aunque Martínez afirma que no le importa vestir su traje de mariachi con el dispositivo.
"La gente nos ha arropado", dijo Martínez, destacando el aliento comunitario que han recibido tras su angustiante experiencia. La historia de esta familia resalta no solo el impacto personal de la detención, sino también el temor que sienten otros músicos de mariachi ante posibles represalias por su apariencia y vestimenta.
Con información de cnnespanol.cnn.com

