Ciudad de México, CDMX. - La Unión Internacional de Magistrados (UIM) expulsó a la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos (CONATRIB) tras su apoyo a la reforma judicial del gobierno. La decisión se tomó durante la asamblea anual del organismo, donde 53 de sus miembros votaron a favor de la expulsión, 13 votaron en contra y cuatro se abstuvieron.
Desde la propuesta de elección popular de jueces y magistrados, la UIM mostró preocupación por las implicaciones de la reforma que cambiará la estructura del poder judicial mexicano. La elección de la mitad de los jueces en 2025, mientras que el resto espera su turno hasta 2028, ha generado tensiones y desconfianza entre los magistrados.
Rafael Guerra, presidente de CONATRIB y del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, defendió la reforma argumentando que era necesaria para modernizar el sistema judicial. Sin embargo, su intervención en la asamblea no logró convencer a la mayoría de los miembros de la UIM, quienes señalaron que no había presentado argumentos válidos sobre cómo esta reforma podría fortalecer la independencia judicial.
El juez argentino Marcello Gallo, secretario general del grupo iberoamericano dentro de la UIM, criticó la falta de justificación por parte de Guerra y cuestionó el respaldo de la CONATRIB a la reforma. Gallo recordó que el enfoque debería ser respetar a los jueces designados bajo el antiguo sistema en lugar de permitir que sean destituidos.
La salida de la CONATRIB abre la posibilidad para que la organización de jueces de carrera, JUFED, busque su entrada al organismo. Esta situación plantea un desafío para Rafael Guerra, quien ha enfrentado críticas por su gestión al frente del Tribunal Superior de Justicia. La próxima contienda electoral en 2028 será crucial para definir el futuro del poder judicial en el país.
Con información de elpais.com

