El Congresista
Colima

Expansión del puerto de Manzanillo amenaza a pescadores de Cuyutlán

La expansión del puerto de Manzanillo amenaza la economía de pescadores y salineros de Cuyutlán, poniendo en riesgo su medio de vida.

Por Axel Juárez1 min de lectura
La construcción del nuevo puerto podría poner en peligro tradiciones económicas y hábitats en Cuyutlán.
La construcción del nuevo puerto podría poner en peligro tradiciones económicas y hábitats en Cuyutlán.
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Cuyutlán, Colima. - La expansión del puerto de Manzanillo genera preocupación entre pescadores y salineros de Cuyutlán, donde más de 1,500 familias podrían ver amenazados sus medios de vida. En noviembre de 2024, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el inicio de la construcción de un nuevo recinto portuario, que abarcará 1,880 hectáreas y requerirá una inversión superior a 63,000 millones de pesos.

El nuevo puerto busca aumentar la capacidad de manejo de contenedores y reforzar la logística de la región. Este desarrollo, sin embargo, podría afectar la producción de sal y la actividad pesquera, fundamentales para la economía local. La extracción de sal en Cuyutlán, que ronda de 40,000 a 55,000 toneladas por temporada, está en riesgo, y las alteraciones ambientales podrían hacer insostenibles estas prácticas tradicionales.

La activista Yerania Valencia, del colectivo Salvemos Cuyutlán, destaca que la comunidad merece un equilibrio entre desarrollo y preservación. “Cuyutlán merece tener un destino turístico, pero no a costa de destruir su identidad”, enfatiza. Este mismo colectivo ha señalado que la comunicación con las autoridades sobre la compensación por terrenos utilizados ha sido insuficiente.

Recientemente, la preocupación aumentó por la presencia de dragas en la laguna de Cuyutlán, donde aún no se cuentan con las autorizaciones necesarias. Esto ha llevado a que organizaciones ambientalistas vigilen de cerca el proyecto, el cual posee deficiencias identificadas en su Manifestación de Impacto Ambiental.

El conflicto entre el desarrollo portuario y la conservación de la laguna de Cuyutlán resalta la necesidad de un plan que respete ambas dimensiones. Mientras tanto, los pobladores esperan que las autoridades tomen en cuenta sus demandas antes de continuar con la obra programada para concluir en 2030.

Con información de politica.expansion.mx

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes citadas. Responsabilidad editorial: Redacción de El Congresista. ¿Detectaste un error? Repórtalo.

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