Ciudad de México. - El documental "Esculpir el tiempo", dirigido por Juan José Lozano, explora la historia de las estatuas de San Agustín, Huila, que fueron extraídas ilegalmente entre 1915 y 1923 por el etnólogo alemán Konrad Theodor Preuss y actualmente permanecen en Berlín. Este trabajo audiovisual se ofrece de manera gratuita en RTVC Play y busca presentar una visión contextualizada de estos artefactos patrimoniales.
Las esculturas milenarias representan un legado cultural profundo, evidenciando las relaciones que los pueblos prehispánicos establecieron con su entorno hace más de mil años. A través del documental, se intenta romper con la visión predominante que reduce la historia de Colombia a la llegada de los españoles, mostrando que esta nación tiene raíces mucho más antiguas y complejas.
Varios arqueólogos y expertos han sido entrevistados para retratar la riqueza y el misterio de la cultura escultórica, en particular las teorías que rodean al Pueblo Escultor. “La relación cultural con ese pasado debe primar sobre la búsqueda de una supuesta línea de ADN”, sostiene un investigador en el documental. Comentarios como este destacan la importancia de reconocer el valor cultural de las estatuas, más allá de la conexión biológica.
A medida que la comunidad yanacona, asentada en San Agustín, busca el retorno de las esculturas, se crea un vínculo entre la recuperación de su historia y la construcción de su identidad colectiva. Este proceso, que también incluye la memoria del desplazamiento forzado vivida por el pueblo, sitúa a las estatuas en un contexto no solo histórico, sino también emocional y social.
El documental resalta la necesidad de un mayor compromiso con la investigación arqueológica en la región, en la que durante muchos años se ignoraron las evidencias que contradicen viejas creencias sobre la organización de sus pueblos. La validación de nuevas interpretaciones históricas es esencial para la conformación de la identidad actual de Colombia y para honrar el patrimonio que aún se encuentra en el extranjero.
Con información de elespectador.com

