La reciente medida del presidente impactará programas sociales y gobiernos locales en EE. UU.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que, a partir del 1 de febrero, su gobierno no otorgará más recursos a las ciudades santuario, creando incertidumbre en programas sociales. Esto responde a su política migratoria, que critica el apoyo a delincuentes.
Durante su discurso, Trump indicó que el recorte será “significativo”, aunque no especificó qué programas se verán afectados. Las ciudades santuario son jurisdicciones que limitan la cooperación con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), creando tensiones políticas.
Esta decisión enfrenta desafíos legales, ya que intentos anteriores de recortes similares han sido bloqueados por los tribunales. Sin embargo, su impacto podría ser amplio, afectando a numerosas comunidades.
