El Departamento de Estado de Estados Unidos ha comenzado a revisar sus 53 consulados mexicanos, una acción que podría llevar al cierre de algunas oficinas diplomáticas. Este movimiento ocurre en un contexto marcado por la creciente tensión entre ambos países en temas de seguridad y la violencia vinculada a los cárteles.
Un funcionario del gobierno estadounidense confirmó la decisión, que busca alinear la política exterior con la agenda de "Estados Unidos Primero" implementada durante la administración de Donald Trump. Dylan Johnson, subsecretario de Estado para Asuntos Públicos Globales, comentó que el objetivo es asegurar que las relaciones exteriores estén en sintonía con los intereses estratégicos de Washington.
Con la mayor red consular extranjera operando en Estados Unidos, México cuenta con oficinas en estados fronterizos y ciudades con gran población mexicoamericana, como California y Texas. Estos consulados ofrecen servicios fundamentales, como asistencia legal y apoyo a millones de ciudadanos mexicanos en el país.
La decisión se toma tras la muerte de dos agentes de la CIA en una operación en Chihuahua, lo que ha intensificado el debate político en México. La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la autorización de dichos operativos en territorio nacional y pidió aclaraciones a Estados Unidos. Además, las acusaciones de narcotráfico contra altos funcionarios mexicanos, incluyendo al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, han resultado en solicitudes de extradición por parte de Washington.
Históricamente, Estados Unidos ha utilizado el cierre de consulados como herramienta de presión en conflictos diplomáticos, lo que genera preocupación sobre el respeto a la soberanía mexicana. Los llamamientos del expresidente Trump a considerar acciones militares contra los cárteles han aumentado la inquietud en diversos sectores políticos y sociales en México.
Con información de netnoticias.mx

