Houston, Texas. – El presidente Donald Trump anunció el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en los aeropuertos de Estados Unidos a partir del lunes, como respuesta a las largas filas y el bloqueo presupuestal que afecta a la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). Esta situación se genera por una disputa en el Congreso sobre el financiamiento y la gestión del DHS.
La medida se implementa mientras más de 300 empleados de la TSA han renunciado desde mediados de febrero debido al estancamiento de los recursos. Se estima que las ausencias no programadas en los aeropuertos se han más que duplicado, con algunos agentes buscando empleo adicional o apoyos de emergencia. Varios aeropuertos han comenzado a recolectar donaciones para ayudar al personal afectado.
Tom Homan, zar fronterizo bajo la administración de Trump, explicó que los agentes de ICE no realizarán tareas fuera de su capacitación. Su función se centrará en proporcionar seguridad adicional, como vigilar las áreas de salida en los aeropuertos. “Hoy diseñaremos un plan y lo ejecutaremos mañana”, afirmó Homan en un medio de comunicación.
La situación ha generado críticas, especialmente entre los demócratas del Congreso, quienes piden reformas en las operaciones del ICE antes de aprobar nuevos fondos para el DHS. La desavenencia sobre las tácticas del ICE se intensifica tras la difusión de videos de operaciones de redada que han provocado un gran rechazo.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, anticipa que el problema se agravará en los próximos días, lo que podría presionar al Congreso a buscar una pronta resolución. La disputa política se mantiene tensa, lo que afecta directamente la operación en aeropuertos clave en el país.

