Un clima extremo deja millones sin luz y en condiciones peligrosas en varias regiones del país.
Una poderosa tormenta invernal ha dejado más de una docena de muertos y amplios cortes de energía en Estados Unidos. Afectando especialmente a estados como Massachusetts, Tennessee y Texas, se reportan alrededor de 750,000 clientes sin electricidad. Las carreteras se han vuelto peligrosas por el hielo y la nieve, complicando los viajes y causando la cancelación de miles de vuelos.
Se pronostica que las temperaturas gélidas persistan, afectando a más de 200 millones de personas. El tiempo severo ha causado daños significativos en la infraestructura y muchos se enfrentarán a una prolongada recuperación. La alerta de frío extremo permanece activa, amenazando la seguridad pública.

