Nevada, Estados Unidos. – Ronald Wayne, uno de los cofundadores de Apple, tomó la decisión de vender su participación del 10% en la compañía tras solo 12 días. Aunque la compañía ahora está valorada en casi $4 billones, él considera que su elección fue la correcta para su situación personal.
En 1976, mientras Steve Jobs y Steve Wozniak se enfocaban en la innovación, Wayne aportaba experiencia y estructura, crucial en los inicios de Apple. Redactó el acuerdo de asociación original y diseñó el primer logo de la compañía, que mostraba a Isaac Newton bajo un árbol, una imagen muy diferente a la actual.
La razón detrás de su salida fue el miedo al riesgo financiero. Apple se estableció como una sociedad general, implicando que cada fundador era personalmente responsable de las deudas. Jobs y Wozniak, con poco que perder, podían arriesgarse; Wayne, con propiedades y ahorros, no podía.
El 10% que Wayne vendió por $800 podría haber significado más de $400 mil millones hoy. Aunque su decisión se considera una de las más costosas de la historia, el cofundador ha mantenido que eligió la estabilidad sobre la incertidumbre. A sus 90 años, vive en Nevada, eligiendo un camino alejado de la exposición económica que implicaba permanecer en Apple.
Wayne refleja una perspectiva sobre el éxito que contrasta con la de Jobs y Wozniak, priorizando su bienestar personal por encima de la fama y la riqueza gigantesca que su participación podría haberle traído.

