Un análisis revela los detalles extremos y el desafío de la misión militar que llevó a la captura del presidente venezolano.
El 3 de enero, una audaz operación militar estadounidense culminó en la captura de Nicolás Maduro en Caracas. La misión implicó un intenso tiroteo y el uso de helicópteros que enfrentaron un alto riesgo al aterrizar en el complejo militar de Fuerte Tiuna. Imágenes y testimonios sugieren que precedieron ataques aéreos a la infraestructura de defensa venezolana.
La acción militar buscó eliminar los sistemas de defensa antes del aterrizaje. Durante los momentos críticos, helicópteros de ataque proveyeron cobertura mientras las tropas extraían a Maduro. Este operativo destaca la creciente tensión entre Estados Unidos y Venezuela, con implicaciones significativas en la región.

