Las autoridades advierten sobre un fin de semana crítico por riesgo de congelación.
El noreste de Estados Unidos se prepara para una intensa ola de frío polar del 7 al 9 de febrero. El Servicio Meteorológico Nacional prevé que las sensaciones térmicas alcancen hasta -29 °C, afectando a millones en Nueva York, Boston y Filadelfia. Se anticipan alertas de frío extremo, lo que podría impactar actividades al aire libre y generar preocupaciones por la salud pública.
Las temperaturas comenzarán a bajar la noche del 6 de febrero, aumentando el riesgo de congelación para quienes estén expuestos. Las autoridades instan a limitar la exposición al aire libre y reforzar sistemas de calefacción. A medida que se espera un cambio hacia un clima más templado, la población debe estar atenta a nuevas actualizaciones meteorológicas.

