Ciudad de México. – Un grupo de 20 obispos de diversas diócesis de Estados Unidos, especialmente de la región fronteriza con México, emitió una declaración el martes 24 de febrero. En su comunicado, instan a la reforma de la aplicación de las leyes de inmigración horas antes del discurso del presidente Donald Trump sobre el estado de la Unión.
La tendencia de endurecimiento en las políticas migratorias ha sido central en la agenda del presidente, pero recientes encuestas indican un descenso en el apoyo popular a estas normas. Los obispos, entre ellos el arzobispo John C. Wester de Santa Fe y el obispo Mark J. Seitz de El Paso, señalaron áreas específicas que requieren cambios urgentes.
La declaración reclama la protección de los lugares sensibles como escuelas, hospitales y templos contra medidas migratorias, así como la garantía de no separación de familias con estatus migratorio mixto. También se busca restaurar el asilo en el sistema migratorio, especialmente en la frontera, y terminar con las tácticas de intimidación en la aplicación de leyes de migración.
Adicionalmente, enfatizan la oposición a las deportaciones masivas e indiscriminadas, considerándolas perjudiciales para los derechos humanos. La carta solicita al Congreso que actúe para mitigar las causas de la migración irregular y destine recursos a programas de reintegración para quienes son deportados.
Los obispos buscan fomentar un enfoque más humano y centrado en la dignidad de las personas migrantes, enfatizando la necesidad de una reforma integral que respete los derechos humanos y la unidad familiar.

