Un esquema fraudulento afectó a más de 40 víctimas, la mayoría ancianos.
Jing Guo, una mujer de origen chino, se declaró culpable de fraude en un tribunal federal de California. Su participación en un esquema que defraudó a más de 40 adultos mayores sumó alrededor de 1.2 millones de dólares.
Guo y sus cómplices engañaban a las víctimas haciéndose pasar por Técnicos de soporte, reclamando pagos indebidos por reparaciones ficticias. Además, solicitaban información bancaria bajo la excusa de un reembolso.
La sentencia de Guo se conocerá el 27 de abril, mientras las autoridades instan a las víctimas a denunciar el fraude. Esta situación resalta la creciente necesidad de proteger a los adultos mayores de engaños cada vez más sofisticados.

