La muerte del enfermero Alex Pretti reaviva el debate sobre el uso de la fuerza en las redadas migratorias.
En Mineápolis, el enfermero Alex Pretti, de 37 años, falleció tras ser disparado por agentes de la Patrulla Fronteriza durante una redada migratoria. Los oficiales alegaron defensa propia, afirmando que Pretti portaba un arma; sin embargo, testigos mencionaron que solo sostenía su teléfono.
Este trágico incidente pone de relieve las prácticas de la Patrulla Fronteriza, que puede realizar operativos dentro de EE. UU. bajo ciertas condiciones. Con más de 60,000 empleados, su papel ha sido objeto de controversia y críticas, especialmente sobre el uso de la fuerza en operativos migratorios y su autoridad fuera de la frontera.

