La flexibilidad de las leyes migratorias mexicanas atrae a jubilados en busca de tranquilidad.
El flujo migratorio está cambiando. En 2026, México facilita la llegada de jubilados extranjeros, permitiendo residencia a quienes demuestran solvencia económica. Los requisitos son accesibles: ingresos mensuales superiores a $4,500 USD o un saldo de al menos $75,000 USD en ahorros.
Por otro lado, EE. UU. impone barreras complejas. Las visas de inversión, como la EB-5, requieren montos altos de inversión, a menudo inalcanzables. Esto ha convertido a México en un destino atractivo. Las comunidades de expatriados en lugares como San Miguel de Allende crecen, reflejando el interés de quienes buscan un retiro más accesible y cómodo.

