Phoenix, Arizona. – Una coalición de más de diez estados ha presentado una demanda contra el gobierno de Donald Trump por la revocación de recomendaciones de vacunación infantil, lo que consideran una amenaza ilegal a la salud pública. La medida reviste importancia debido a las implicaciones para la salud de la población infantil.
Los demandantes, entre ellos Arizona y California, argumentan que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han puesto en riesgo a los niños al dejar de recomendar vacunas esenciales contra enfermedades como la gripe y el rotavirus. Afirman que estas nuevas directrices limitan la vacunación a grupos de alto riesgo, contraviniendo prácticas aceptadas por años en la salud pública.
La fiscal general de Arizona, Kris Mayes, enfatizó que esta situación no debe ser vista desde un prisma político, resaltando que “la salud y la seguridad de los niños en todo el país no es un asunto político”. La demanda también critica la reciente decisión del secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., de destituir a miembros de un comité asesor de vacunas, acción que se alega fue ilegal.
Este litigio se inscribe en un contexto más amplio de tensión entre estados demócratas y la administración republicana sobre políticas de salud pública. El gobierno ha hecho despidos significativos en agencias de salud y ajustado directrices sobre diversos temas, impactando la forma en que se abordan las vacunas a nivel nacional.
Gobernadores demócratas de estados como California, Washington y Oregon, han comenzado a implementar sus propias recomendaciones de vacunación ante la percepción de que la administración federal está politizando la salud pública. Dado que las recomendaciones de los CDC influyen en las normativas estatales, este cambio podría traer consigo consecuencias más amplias en la política de inmunización.

