El Paso, Texas. – El ejército de Estados Unidos derribó un dron “aparentemente amenazante” cerca de la frontera con México utilizando un láser, sin saber que pertenecía a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). El incidente llevó a la Administración Federal de Aviación (FAA) a cerrar temporalmente el espacio aéreo cercano a Fort Hancock.
La identificación errónea del dron provocó una respuesta inmediata de la FAA, que tuvo que limitar el espacio aéreo para garantizar la seguridad. A pesar de que los vuelos comerciales no se vieron afectado por esta acción, se trató del segundo cierre de espacio aéreo en la región en menos de dos semanas, generando preocupación por las fallas de coordinación entre agencias.
Legisladores federales como Rick Larsen expresaron su alarma al enterarse del incidente. Criticaron la falta de comunicación y coordinación entre la FAA, el Pentágono y la CBP, evidenciando la necesidad de un proyecto de ley bipartidista para mejorar la capacitación de los operadores de drones y la comunicación entre las distintas entidades.
En respuesta a la controversia, la FAA, la CBP y el Pentágono emitieron un comunicado reconociendo que el ataque con láser fue parte de esfuerzos para mitigar amenazas aéreas sobre el espacio aéreo militar. Aseguraron que el incidente se desarrolló lejos de zonas habitadas y que estaban trabajando para enfrentar los desafíos planteados por el uso de drones en actividades ilícitas, como el tráfico de drogas.
La preocupación por el uso indebido de drones en la frontera ha aumentado, así como el número de incidentes peligrosos. El Congreso ha dispuesto que más agencias puedan derribar drones no autorizados, mientras los funcionarios se preparan ante la posibilidad de ataques en el contexto de eventos próximos, incluyendo el Mundial de fútbol.

