La salida de EE. UU. de la OMS podría afectar la respuesta global ante emergencias sanitarias.
Estados Unidos formalizó su retiro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), anunciando que no pagará cuotas por los próximos años. Esta decisión genera preocupación, ya que puede debilitar la coordinación global ante crisis sanitarias.
Además, Washington dejó claro que no cubrirá la cuota prevista para 2024 y 2025, que asciende a más de 260 millones de dólares. Funcionarios argumentan que la OMS ha fallado en su independencia y en la gestión de emergencias sanitarias.
Expertos advierten que esta retirada limitará la capacidad mundial para afrontar nuevas amenazas de salud pública y podría dañar financieramente a la OMS, que depende en gran medida de contribuciones de EE. UU.

