Honduras, Honduras. – El gobierno de Estados Unidos está implementando un boicot a las misiones médicas cubanas que han operado en varios países desde hace décadas. Esta acción busca deslegitimar el sistema de salud de la isla y ha impactado a miles de pacientes en diversas naciones.
Desde 2025, la Administración Trump lleva a cabo una campaña que califica el trabajo de los profesionales de salud cubanos como “esclavo” y ha establecido sanciones económicas contra funcionarios relacionados. Esta estrategia ha generado la cancelación de convenios de colaboración en salud entre Cuba y países como Honduras, Guatemala, Jamaica y Guyana.
Recientemente, el presidente de Honduras, Nasry Asfura, promovió una investigación sobre el acuerdo con Cuba, lo que resultó en la cancelación de la brigada médica cubana en enero. En Guatemala, el gobierno anunció el fin gradual de la colaboración médica cubana, argumentando que busca fortalecer sus propios recursos sanitarios, y esta decisión se produjo tras un acuerdo comercial con Estados Unidos.
La suspensión de programas médicos también se ha visto en Jamaica y Guyana, donde las autoridades señalaron que las decisiones fueron impulsadas por presiones externas. Jamaica concluyó un acuerdo que operó durante 30 años, mientras que en Guyana el gobierno argumentó que la retirada de médicos fue consecuencia de la búsqueda de nuevos requisitos.
La campaña de deslegitimación ha afectado profundamente a la colaboración de Cuba en el extranjero, donde millones de pacientes han recibido atención médica. Las restricciones impuestas por EE. UU. han llevado a una drástica reducción del número de médicos cubanos en el exterior, limitando sus capacidades de brindar asistencia en regiones necesitadas.

